Conectarse

Recuperar mi contraseña

¿Quién está en línea?
En total hay 1 usuario en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 1 Invitado

Ninguno

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 7 el Jue Jul 04, 2013 7:56 pm.
Últimos temas
» Maidens Ryota Sou Am
Vie Mayo 30, 2014 10:58 am por Maidens ryota sou Am

» Reglas generales
Vie Mayo 30, 2014 1:15 am por Maidens ryota sou Am

» Hades: Tears of sins [recién abierto-normal]
Vie Sep 21, 2012 5:11 pm por Invitado

» Little Dreams
Vie Jul 20, 2012 7:09 pm por Invitado

» Deep Purple [nuevo]
Lun Jul 16, 2012 11:59 pm por Invitado

» Dark Souls
Miér Jul 04, 2012 10:56 pm por Invitado

» Preso por un deseo prohibido
Jue Jun 07, 2012 7:34 pm por Janna Kang

» Pet's World [Confirmación]
Mar Jun 05, 2012 8:14 am por Invitado

» Afiliacion Little Secret [ Normal]
Lun Jun 04, 2012 10:09 pm por Iason Mink

>>• •<<
>>• Afiliación V.I.P •<<
>>• Afiliación Elite •<<

Preso por un deseo prohibido

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Preso por un deseo prohibido

Mensaje por Exiel el Lun Mayo 28, 2012 2:17 pm

Estaba en aquella cama, aun amarrado por mis actos imprudentes y faltos de respeto hacia mi amo, y este ahora mi castigo por aquel comportamiento que había tomado hacia el, seguía analizando la vida que había llevado hasta ahora, de como un simple pet de academia me convertí en uno de alta calidad, de como llegue a Eos y de tan solo servir bebidas o atender a los invitados de los demás mundos con los cuales Tanagura comercializa... ahora un Pet con amo... en aquella habitación sin padrees, que permitía una gloriosa vista. Mis ojos se detenían en aquel paisaje, removí un poco las manos haciendo sonar aquellas cadenas que me mantenían preso en el lugar, no podía quejarme.. no debía hacerlo era algo que yo mismo me había buscado.. por ende, era un castigo justo en realidad.

Solté un leve suspiro mirando hacia la puerta, como esperando que aquel entrase... aquel alto rubio que por alguna razón, lograba alterar mi cuerpo, lograba hacerme sentir de un modo que nunca antes ningún otro ser había logrado... era una persona realmente extraña, un blondie que era capaz de una agresividad y una maldad enormes y al mismo tiempo... alguien tan amable según como lo vieras, pues este castigo que me ha dado realmente es muy leve a mi comportamiento tan inapropiado.

Aunque pensándolo mejor... acaso era tan grave el deseo que sentía hacia el?... realmente era algo tan descabellado que un blondie pudiera sentir placer en manos de un pet?, acaso esa no era la función que cumplíamos como lo que eramos?... tantas preguntas, preguntas que calculaba en mi interior jamas tendrían respuesta, acaso el orgullo de un blondie realmente era capaz de privarle de aquellas sensaciones?... en cierta forma era algo deprimente pensar en ello, pero no tenia sentido trabajar mi cabeza, pues aquí mi opinión no valía nada... y aun menos para aquel... solo me quedaba esperar, y darme el gusto cuando una fiesta de apareamiento se presentara, alguna bella pet... realmente necesitaba ya poder sacar este calor inmenso que tenia en mi interior...y que por tanto tiempo he guardado con recelo

-Janna....- Suspire el nombre de mi amo... y cerré los ojos, por que tenia que aparecer su imagen en mi mente cuando pensaba en querer satisfacer aquellos deseos internos?... acaso tan loco me estaba volviendo por ese hombre?... me era imposible no pensar en aquellos ojos... en aquella boca tan hermosa que poseía.... en ese rostro perfecto que jugaba con la ambigüedad sexual, y claro aquella voz potente y grave, que confirmaba que lo que enfrente de ti había era un hombre con todas las letras... como no codiciar a alguien así?.... como no desearlo y querer tener todo de el?
avatar
Exiel

Mensajes : 2
Fecha de inscripción : 09/05/2012

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Preso por un deseo prohibido

Mensaje por Janna Kang el Jue Jun 07, 2012 7:34 pm

Multitud de palabras pasaban a gran velocidad. Si uno las leía, si podía dada la velocidad con la que se desplazaban, uno podría darse cuenta de la gran cantidad de eventos que se desarrollaban en eso: desde cenas de negocios entre los blondies e importantes ciudadanos, hasta las reuniones del consejo. Todo eso era responsabilidad de Janna Kang, y como tal se esperaba de él, estaba cumpliendo fielmente su tarea sin que la más mínima queja saliera de entre sus labios. No le molestaba de hecho. Era su obligación, y la aceptaba con placer y orgullo, por eso todo lo que él hiciera tenía que estar impecable, no aceptaba otro resultado. En el caso de una cena, cada cubierto tenía que brillar y estar perfectamente colocado en la mesa. Si era una cena intima, buscar unos colores que dieran ese toque personal a la velada, y asegurarse que todos los platos expuestos fueran del gusto de los consumidores... sin olvidarse de si quería música, o otras actividades más placenteras. También tenía que elegir algunas pets sin dueño para distraer al personal...

-Pets...- se escapo el susurro entre sus labios, que ligeramente pintados con un color lila que ocultaba la palidez de estos. Sus ojos azules se entrecerraron levemente. Su mente voló hasta una habitación en Apathia, donde estaba encadenado a modo de castigo... su pet recién adquirida. -Exiel...- termino pronunciando su nombre en un leve susurro, como casi lo acariciara.

Era una pet de una belleza indiscutible, de eso no cabía duda. Poseía una fuerte y poderosa masculinidad pese a ser una pet sometida a los deseos de los criadores. Unos criadores que no habían conseguido del todo dominar ese espíritu dominador. Ese espíritu brillaba en sus afilados ojos, junto con otras cosas que recientemente... Janna había tenido que censurar. Deseo. Lo percibía. Pero intuía que ese deseo era únicamente la codicia de esa pet al saber que estaba cerca de ser llevado a una de esas famosas fiestas de apareamiento gracias a su amo. Ya se lo había confesado, deseaba aparearse con una hembra, y entre cosas, Janna le había asegurado que si demostraba ser una buena pet, le conseguiría una.

Algo que hasta ahora no estaba siendo.

Era demasiado osado.

Janna se llevo una mano a la cara, intentado borrar esos recuerdos de su mente, y al parpadear más sereno... se dio cuenta que había perdido casi 15 minutos de su valioso tiempo solamente pensado en Exiel.

-Inaudito...- suspiró, disgustado consigo mismo.

Movió los dedos en el aire, apartando las tareas diarias de su vista. Si iba a hacer un trabajo mediocre a causa de una baja concentración sería mejor que no lo hiciera, y lo dejara para otro día, pero... esa extraña sensación que le carcomía y que no sabía identificar le estaba... una sensación que tenía desde que había conocido a su pet.

-... ¿estaré enfermo?- se preguntó en voz alta. Segundos después, ante semejante tontería pensada en voz alta esbozo una media sonrisa desdeñosa. Si un blondie caía enfermo, ya cualquier cosa era posible.

Ellos eran la perfección personificada. La Élite entre las élites. Algo tan defectuoso como una enfermedad no entraba dentro de sus registros.

Volvió a encender el ordenador, y con sus dedos bailando agilmente en ese holograma táctil, configuro la pantalla para que le mostrara el cuarto de su pet.

Ahí estaba, tal y como lo había dejado. No esperaba otra cosa, la verdad. Sus ojos recorrieron su cuerpo desnudo, encadenado. Su visto no podía sino apreciar y hasta deleitarse por la visión de esa fisonomía. Brazos fuertes y largos, atados a los alto. Pecho robusto donde se mostraban esos ligeros pezones rosados. Piernas firmes, poderosas, torneadas. Un culo firme, y redondeado. Y el aparato reproductor masculino... descansaba sobre un ligero vello oscuro, que invitaba a acariciar.

Janna se echó hacía atrás en su silla.

¿Habría aprendido la lección? ¿Habría aprendido que siempre debía obedecerle... ?

Pero aún así, no quería que perdiera ese espíritu que tanto le había llamado la atención, comparado con sus anteriores pets.

Si, una contradicción en sí. Pero... era lo que Janna deseaba.

Pero ahora que veía su pene desnudo... se acordó que había encargado algo que toda pet con dueño debía llevar. La pet ring de adiestramiento. Era ideal para pets como Exiel, aunque no tan popular como las pet rings con joyas. Quizás más adelante le pusiera otra, pero por ahora...

Se levantó del asiento de su despacho con la decisión ya tomada: ahora era un momento tan bueno como cualquier otro para recoger su pedido y visitar a su pet.

----------------------------------------------------------------

El teletransportador emitió una suave vibración, con un leve destello dorado, y pronto los tacones de una persona entrando en la sala con paso seguro rompieron la tranquilidad del cuarto.

Janna, envuelto en su traje, y con expresión tan fría y pétrea como el mármol se detuvo ante la cama donde estaba atada su pet. Sus ojos le estudiaron ahora más de cerca. Todos sus sentidos se intensificaban en su presencia. Podía percibir la tonalidades de ese pelo violáceo, y el suave batir de sus pestañas al parpadear. Podía apreciar la suavidad de sus labios, y la intensidad de su mirada. Podía percibir el potencial de esos músculos, y de las delicias que prometían... el suave olor que desprendía su piel...

Pero si bien captó todo eso, avivando la quemazón que le invadía en su interior, nada de esto se reflejó en su rostro... si bien sus ojos brillaron con más luminosidad que nunca.

Realmente deseaba ese cuerpo sometido a su voluntad.

-...- una mano enguantada se separo de los pliegues de su capa, y mostró un anillo plateado, de elegantes y elásticas formas, entre sus dedos. -¿Sabes qué es esto...?- preguntó con suavidad.

Los ojos de Janna se dirigieron por una milésima de segundo a donde el pet ring sería colocado antes de volver a centrar con fuerza su mirada en la de Exiel.
avatar
Janna Kang

Mensajes : 4
Fecha de inscripción : 13/05/2012

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.